Descripción BODEGA: AVA Vi es una bodega familiar situada en el corazón de Mallorca que ha construido su identidad a partir de una visión clara y coherente: trabajar con rendimientos bajos, respetar el entorno y extraer el máximo potencial de las variedades autóctonas de la isla. Desde sus inicios, el proyecto se ha orientado hacia la elaboración de vinos con personalidad propia y una fuerte conexión con el territorio, alejándose de interpretaciones genéricas o de estilos impuestos. La bodega trabaja desde la Finca “Es Pla” de Biniali, una zona de marcada influencia mediterránea donde los suelos de base calcárea y el clima seco favorecen una maduración equilibrada de la uva. El enfoque en viñedo es meticuloso y manual, cuidando cada parcela y respetando los ritmos naturales de la vid. Esta forma de trabajar permite obtener uvas concentradas, con buena acidez y un perfil muy definido. Dentro del proyecto, la gama Triava representa el nivel más alto de exigencia de AVA Vi. Son vinos concebidos para la guarda, pensados para evolucionar con el tiempo y mostrar una complejidad progresiva. Triava Blanc de Guarda es una expresión poco habitual en el contexto mallorquín: un vino blanco elaborado con vocación de longevidad, profundidad y estructura. AVA Vi demuestra con este vino que Mallorca no solo es capaz de ofrecer blancos frescos e inmediatos, sino también blancos serios, complejos y con capacidad de evolución. Triava Blanc de Guarda es el resultado de esa ambición: un vino que combina tradición, paciencia y una interpretación moderna del potencial de la isla. VINO: Triava Blanc de Guarda Mallorca I.G.P. es un vino que rompe con la idea clásica del blanco mediterráneo pensado únicamente para el consumo joven. Aquí el enfoque es distinto: se trata de un blanco con estructura, recorrido y una clara vocación de guarda, concebido para evolucionar en botella y ganar matices con el paso del tiempo. El protagonismo de la Prensal Blanc, variedad histórica de Mallorca, define el carácter del vino desde el origen. Procedente de viñedos de secano y bajo rendimiento, esta uva aporta identidad, frescura natural y una base sólida sobre la que construir un vino de mayor complejidad. Triava Blanc no busca exuberancia aromática inmediata, sino equilibrio, profundidad y elegancia. Es un vino que se expresa de forma pausada. Desde la primera copa se percibe que no está pensado para impresionar rápidamente, sino para ofrecer una experiencia progresiva. Su perfil lo convierte en un blanco gastronómico, ideal para mesas donde el vino acompaña platos con cierta elaboración y donde se valora la textura y la persistencia tanto como la frescura. Triava Blanc de Guarda es una propuesta poco común dentro del panorama balear, y precisamente ahí reside su interés. Representa una visión ambiciosa del vino blanco mallorquín, demostrando que las variedades locales pueden dar lugar a vinos complejos y longevos cuando se trabajan con rigor y paciencia. Un vino para quienes disfrutan de blancos con carácter, para descorchar sin prisas y para seguir descubriendo a lo largo de los años.